Clima en Salta

Del mundo corporativo a los juegos de niños, la travesía de reconvertirse en pandemia

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En tiempos adversos afloran las mejores ideas, los mejores proyectos y las motivaciones más fuertes. Salta es una tierra de emprendedores que a diario se reinventan a pesar de las circunstancias. Dossier Web conversó con Álvaro Casanova y Guillermo Torres, dos emprendedores por naturaleza que durante la pandemia tuvieron que cerrar su negocio, pero lejos de desanimarse decidieron usar sus recursos para reconvertirse.

Hoy son los creadores de Chipilones Kids un emprendimiento en el que diseñan, elaboran muebles y juguetes pensados para los más chicos, llenos de diseño y armonía. Aseguran que su proyecto llegó para quedarse y ya están realizando ventas en todo el país. Álvaro a cargo de la comunicación nos contó cómo nació este sueño.

¿Qué es Chipilones Kids?
Chipilones Kids nació en un proceso de búsqueda de cómo reconvertir nuestro negocio, nos dedicábamos al mundo de los eventos corporativos, hacíamos ferias, convenciones, dábamos prestaciones de servicios pero en plena pandemia, a fines de marzo avizoramos que no habrá eventos este año. Estando todo el día en casa mirando a mi hijo de tres años, noté que no encontraba un lugar donde estar todo el tiempo.

Me di cuenta que ahí había una necesidad y comencé a buscar algún mueble, una mesa con sillitas para él y me encontré con que el mercado no ofrecía nada en Salta, habían dos opciones, o gastabas un dineral comprando por internet o elegía un mueble de pino sin pintar.

En el rango intermedio, yo buscaba algo lindo, de diseño y que tenga un precio accesible pero no había nada, con mi socio Guillermo, nos pusimos manos a la obra para diseñar algo aprovechando que teníamos el taller totalmente parado y así nació Chipilones, el nombre surge porque es una palabra que me dijo mi hijo, yo no sabía qué significaba, pero él la había escuchado en televisión. Investigando me di que en el lunfardo mexicano significa niño mimado, así que decidimos llamar así a este emprendimiento.

La idea original es hacer muebles diseñados y fabricados por nosotros, a precios accesibles pero que además tengan un diseño amigable y sean funcionales, con poca carga visual por eso trabajamos en la misma gama de colores y nos dimos la grata sorpresa de que se venden, sabemos que podríamos vender más si la economía fuese más sólida por eso decidimos ser cautos. Chipilones va creciendo de a poco pero seguro.

¿Chipolones llegó para quedarse? ¿Van a seguir con este proyecto cuando los eventos regresen?
Chipilones va a seguir como una unidad anexa a nuestro negocio original, hoy lo hacemos a pulmón, nosotros hacemos todo, diseñamos, fabricamos, pintamos, armamos, vendemos, todo lo hacemos con Guillermo y un ayudante más, Ignacio.

¿Cómo muestran lo que están haciendo?
Nos dimos cuenta de que la nueva normalidad va a ser vender por redes sociales, en algún momento hace un par de semanas pensamos en alquilar un local y poner un show room, pero después decidimos dar marcha atrás y focalizarnos en la publicidad, pensar en redes sociales y en influencers.
No somos expertos en esto, honestamente estoy aprendiendo, todos los días aprendo, es difícil, yo no soy tan joven pero esto del Instagram es totalmente nuevo, de a poco y poniéndole muchas horas de pensar un posteo vamos avanzando.

No quiero cometer el error de publicar todo el tiempo cosas, contenido irrelevante, por eso nos propusimos hacer posteos bien pensados.


¿Cuáles son los productos que están fabricando en estos momentos y porqué los eligieron?

El primer producto que hicimos fue la línea de sillitas con sus mesas, vimos la necesidad de que los chicos tengan su espacio para pintar, dibujar, que hagan sus tareas, ahora que estamos con los chicos en casa todo el tiempo y los padres tenemos que hacer de maestros.
Después fuimos agregando otros productos como las bibliotecas, estamos próximos a lanzar escritorios para niños de entre 6 y 10 años, ese producto saldrá la semana próxima.
Por encuentras que hicimos en las redes, nos pidieron mucho las cocinitas, y van a salir ahora a la venta. Constantemente estamos buscando nuevos productos, pero somos pocos en el taller y proyectamos con cautela.

¿En la tarea de emprender han tenido dificultades para conseguir insumos?
Algunos proveedores tuvieron problemas de stock, nosotros teníamos un capital con el que arrancamos y compramos una buena cantidad de madera y de pintura. Queremos que Chipilones se convierta en una marca fuerte, ya hemos logrado vender en Buenos Aires, en Comodoro Rivadavia, en Neuquén, y en Córdoba, lo bueno es que nuestros productos tienen buen precio y gustan.

¿Cuál era su tarea en el mundo de los eventos?
Hacíamos prestaciones de servicios para ferias, congresos, convenciones, exposiciones, todo lo que es panelería y stands en carpintería tradicional.
Tengo 12 años de experiencia en el rubro. Somos emprendedores por naturaleza, anteriormente estuve en el mundo del supermercado, arranqué en plena crisis del 2001 con unos pocos pesos, vendiendo azúcar, harina, aceite, todo suelto y logré armar un supermercado bastante importante en Cafayate.


Ese negocio lo comencé con 2000 pesos, mis únicos ahorros y eso me llevó al camino de emprender, soy un convencido de que todo lo que se vende se reinvierte porque el acceso al crédito en la Argentina es prácticamente imposible, para nosotros al menos lo es. Invertir en tecnología en nuestra industria es imposible las máquinas están en dólares, y lo vemos más lejano.

¿Qué le dirías a alguien que quiere emprender?
Mi mensaje para todos aquellos que están pensando en emprender algún proyecto, es que se animen a hacerlo sin temores. Siempre puede ser un buen momento, incluso en estos tiempos difíciles que estamos atravesando, quizás esta es la ocasión para poner en marcha aquella idea que siempre tuvieron en mente.

No es fácil claramente pero tampoco imposible. Siempre hay un comienzo, lo primero es tomar la decisión y tener las ganas y voluntad para seguir adelante. Pensar en el proyecto que queremos realizar, lo cual implica estudiarlo, analizar sus pro y contras y planificar un objetivo bien claro. Ser creativo, descubrir nuestras capacidades innatas y aprender a explotarlas y quien no las tiene puede adquirirlas. Todo se puede aprender, basta con quererlo.

Hay que comprometerse con el proyecto, lo que supone trabajar con responsabilidad y organización, aclaro que el camino está lleno de adversidades y hay aprender de los errores para salir más fortalecidos y lograr nuestros objetivos

BIO

Álvaro Casanova
Casado, papá
38 años
Comerciante/ Emprendedor
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Guillermo Torres
Casado
34 años
Comerciante / emprendedor


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