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Las 3 cosas que mira ahora Recursos Humanos para contratar: una es imprescindible

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A poco más de un año del comienzo de la pandemia, habrá que volver a repetir una idea que sonó hasta el cansancio en los últimos meses y es que el contexto de confinamiento ayudó a acelerar en pocos meses una transformación digital que hubiese tardado algunos años más en llegar.
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Y aunque la idea suene repetitiva, este cambio tiene la impronta de los grandes acontecimientos de la historia, porque la digitalización es un movimiento transversal a todas las industrias, que modifica los modelos de atención de clientes, los procesos internos y la forma de trabajas.

En ese sentido, si ya existía una brecha entre la cantidad de profesionales del ámbito de la tecnología y los puestos a cubrir, desde ahora serán más necesarios que nunca, porque las nuevas posiciones ya no serán demandadas exclusivamente por las empresas de tecnología, sino por compañías de cualquier rubro.

También existe una demanda creciente de profesionales vinculados al medioambiente, porque cada vez más las empresas se plantean cuál es el impacto ambiental de su negocio, mientras que a la hora de conseguir financiación deben acreditar una gestión sustentable.

Actualmente, la Argentina tiene 400.000 programadores. Sin embargo, para el 2025 se estima que se van a necesitar 2 millones. “Tenemos el 20 por ciento de los programadores que van a hacer falta en cuatro años”, explica Mariano Wechsler, cofundador de Digital House.

La frase resume la deficiencia de profesionales tecnológicos que atraviesa el mundo del trabajo. Las posiciones más buscadas son las vinculadas con Inteligencia Artificial, programación, diseño de experiencia de usuario y datos.

Dentro de cada una de esas áreas existen diferentes roles y grados de formación, pero la mayor demanda es de programadores, “especialmente ahora que las fronteras y el mundo se volvieron un poco más planos y, al ser cada vez más grande la migración a lo digital, muchas empresas que quizá nunca lo habían imaginado, se están metiendo en ese mundo”, enfatiza.

El 89 por ciento de las empresas que participaron de una encuesta realizada por Mercer señalaron que tienen dificultad para atraer los siguientes perfiles: Desarrollador Full Stack; Desarrollador Mobile; Desarrolladores de Software, Arquitectos, Scrum Master; Data Scientists; Product Designers; Desarrolladores JAVA, Python y Ruby.

A la lista de carreras tecnológicas, Maximiliano Schellhas, director General de Staffing de Randstad Argentina, suma las clásicas profesiones vinculadas con Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). “A ellas se les suma una pata más blanda que está vinculada con la innovación, la inteligencia emocional y la creatividad, que son habilidades que se están requiriendo mucho actualmente”, agrega.

Pero, también, hay un nuevo campo para el desarrollo y la inserción de profesionales vinculado con el medioambiente y que atraviesa a todas las industrias, tanto productivas, como de servicios que están preocupadas en medir el impacto de su gestión o cumplir con las exigencias de algunos bancos para acceder a financiamiento.

“Es difícil encontrar compañías que no estén cubriendo equipos con estas posiciones. Primero lo hicieron de manera externa, a través de alguna consultora, y hoy ya lo hacen internamente incorporando profesionales que les permitan decodificar esas cuestiones”, opina Schellhas.

Por un lado, demandan abogados o perfiles de finanzas especializados, pero también ingenieros o técnicos medioambientales. “Esto es algo que tomó mucha velocidad y seguirá creciendo en los próximos años. En cualquiera de las dos ramas, ambiental o tecnológica, estamos por detrás de la demanda laboral que existe”, enfatiza.

Para resolver esa brecha, hace falta mayor celeridad en el ámbito educativo y que las empresas se involucren en la formación de los nuevos profesionales. “Ya estamos viendo iniciativas como la de Digital House, MercadoLibre y Globant o el Instituto Cooperativo de Enseñanza Superior (ICES) de Sancor Seguros, que salen a cubrir ese gap con una oferta educativa propia”, ejemplifica.

Según datos del Estudio de Compensaciones, Beneficios y Tendencias HuCap, a noviembre de 2020, el sueldo promedio para un Desarrollador Front End Senior es de $ 123.739, mientras que un Desarrollador Back End Senior gana $ 127.753. En el caso de los Analistas de Base de Datos, los salarios van desde los $ 68.425, para perfiles junior, hasta $ 140.748 para un senior. Un Administrador de Infraestructura Senior puede recibir mensualmente $ 123.457 y un Desarrollador UI / UX Senior $ 113.319

Natalia Terlizzi, CEO de Hucap aclara que, al tratarse de posiciones altamente demandadas, en muchos casos las pretensiones de los profesionales ante la posibilidad de un cambio laboral “distorsionan las equidades internas de las empresas, y en amplios márgenes lo que perciben actualmente, que es lo reflejado en nuestro estudio”.

En relación con medioambiente, ganan cada vez más terreno dentro de las organizaciones roles como prácticas de sustentabilidad y Responsabilidad Social Empresaria (RSE). El salario estimado para este puesto a finales de 2020 es $ 156.925.

“Las nuevas generaciones se preocupan por entender la actuación de las empresas en relación a medioambiente, las prácticas organizacionales, los valores, la cultura, y otros elementos que son marcas atractivas para desarrollarse. Además, el cambio climático liderará la agenda a nivel mundial en los próximos años y, en consecuencia, esto también se verá reflejado en las organizaciones”, agrega Terlizzi.

CREATIVIDAD E INNOVACIÓN AL PODER

La tecnología está generando un cambio en los puestos de trabajo, donde los más rutinarios y repetitivos tendrán menor proyección a futuro y los trabajos manuales, artesanales y de cuidados, serán más demandados. También serán requeridas aquellas posiciones que involucren, a la vez, un pensamiento técnico, abstracto y creativo, explica Darío Judzik, profesor y director de Formación Ejecutiva en Políticas Públicas de la Escuela de Gobierno, Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

Y agrega que, si bien ya existen algunas propuestas novedosas con enfoque y metodologías que serán fundamentales en las próximas décadas, la oferta de educación superior en muchos casos todavía está estancada en esquemas más tradicionales.

“La formación técnica en nuevas tecnologías es importante, pero también empatía, creatividad e innovación son valores que serán cada vez más requeridos en el mercado de trabajo. Complementar esos aspectos tiene el potencial de ser una fórmula de éxito”, opina Judzik.

“La modalidad online está expandiendo las posibilidades de profesionales que por su ubicación geográfica podían tener menos acceso a formación de alto nivel en áreas de gobierno”, agrega.

Por su parte, Andrés Agres, rector del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), opina que cada vez más crecen las ofertas académicas de carreras que combinan tecnología con otros campos de conocimiento, con el objetivo de preparar profesionales versátiles. Aunque advierte que “la oferta educativa en estos temas es muy incipiente, porque los alumnos siguen eligiendo carreras tradicionales y con pocas componencias de conocimientos en ciencia y tecnología”.

Analítica Empresarial y Social, Bioingeniería, Administración y Sistemas, son algunas de las carreras que ofrecen, donde la combinación entre tecnología y otros campos se trabaja desde el diseño curricular. Para reflejar esta tendencia también actualizaron los programas de la rama de ingenierías.

Para María Laura Scarano, gerente de Selección en Bayton, es imposible decir con certeza cuáles serán los nuevos o próximos empleos en los siguientes 15 años, como así también cuales desaparecerán. Pero, aclara, “debemos entender que la economía y los mercados hoy tienen nuevas necesidades y los profesionales deberán adaptarse a ellas”.

Si bien hoy las áreas de Finanzas, Logística y Sanidad siguen en el podio en cuanto a demanda de personal, además de Tecnología, Scarano pone el acento en las habilidades blandas al momento de proyectar y dice que serán valoradas las personas que cumplan tareas ligadas al posicionamiento de la empresa. “Crecerán a futuro los profesionales que sean estratégicos, que puedan poseer inteligencia emocional, que sean creativos y trabajen con un alto grado de adaptabilidad”, subraya.

En el último año tomó un rol protagónico el puesto de líder de innovación, indica. “Hubo que entrenar la habilidad de cambiar y transformar la realidad y desarrollar competencias de comunicación e influencia”, apunta. “Sin duda las habilidades personales jugarán un rol estratégico al igual que dominar las nuevas tecnologías. Ser flexible y adaptarse rápidamente a un contexto cada vez más dinámico y cambiante será un valor muy importante para las organizaciones”, afirma.

Comunicación, adaptabilidad, disposición al cambio y actitud hacia el trabajo serán las claves en el futuro laboral, resume. “Quien pueda reunir varias de ellas tendrá un valor agregado al momento de potenciar la búsqueda de nuevos desafíos”, remata.

Por Sol Drincovich
Fuente: Infotechnology


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